Manuel Mota nació en Tarragona en 1966. El primer contacto que tuvo con la moda se remonta a su infancia, a las tardes en que una modista acudía a su casa para coser trajes a su madre y hermana. Reconoce que ya entonces se sintió fascinado por el proceso de creación y construcción de los vestidos.
En la adolescencia, no obstante, a punto estuvo de estudiar arquitectura, pero finalmente se decidió por el diseño textil gracias al cine. Según él mismo ha explicado en numerosas ocasiones, el vestuario de películas como My Fair Lady marcó su predilección por la Alta Costura.
Así, a los 20 años, inició sus estudios en IADE (Institución Artística de Enseñanza) y, algo más tarde, en 1990, empezó su recorrido en el grupo Pronovias como director creativo.
Durante las casi dos décadas que lleva en Pronovias, Manuel Mota se ha centrado en maximizar la belleza femenina. De este afán provienen sus mayores avances en el diseño nupcial, como la incorporación de conceptos vanguardistas, la recuperación de líneas decimonónicas o la adaptación de los vestidos de novia a las últimas tendencias.
En 2003 lanzó su primera colección exclusiva para Pronovias y, desde entonces, no ha dejado de acumular éxitos. Tanto es así, que actualmente está considerado uno de lo nombres más relevantes del sector y sus trajes son los más solicitados por novias de todo el mundo. Es el caso de Penny Lancaster (esposa de Rod Stewart) o de la modelo checa Hanna Soukupova.
También en España es el favorito de una larga lista de mujeres, entre las que destacan Genoveva Casanova, Ariadne Artiles, Alejandra Prat, Carmen Martínez-Bordiú, Nuria March, Ines Domecq o Amelia Bono.